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Agirretxe, deporte, pueblo

Escrito publicado en la revista Udalberri de octubre

05·10·2018


Imanol ha finalizado su andadura en la élite del fútbol. En un adiós emotivo, han sido evidentes las muestras de aprecio por parte de sus numerosos seguidores. Ánimo, Imanol.

Los deportistas de élite (no tanto las deportistas) a menudo son objeto de halagos exagerados. Se sobrevaloran sus dotes para el deporte, dejando de lado su compartimiento y su calidad personal. En muchos casos, el deportista encubre a la persona. No es el caso de Imanol, que a lo largo de su carrera y también en su despedida ha sabido estar a la altura, cordial, sensato y cercano.

No es el único ejemplo. En general, las y los deportistas de Usurbil proyectan una imagen acorde con nuestra forma de ser. Valores como el respeto, el compromiso o la cercanía son muy propios de nuestros deportistas. Creo que debemos poner en valor este hecho, dado que siendo como son una referencia importante, son un buen modelo para la juventud.

Quiero hacer una mención especial a los pelotaris del equipo de rebote de Zubieta. Están acostumbrados a entrenar y competir en una modalidad muy minoritaria y prácticamente desconocida. Aún así, el 30 de setiembre ganaron el campeonato de Hegoalde, en una gran final frente al equipo de Donibane Lohitzune. Enhorabuena a los txapeldunes y mi agradecimiento más sincero a las y los que con su trabajo diario mantienen en vida este deporte tan espectacular y atractivo.

Usurbil, el deporte y las y los deportistas comprometidos, he ahí una combinación inseparable.